El 2 de diciembre de 1920, Armenia firmó un acuerdo de sovietización con Rusia, poniendo fin a su breve período como República independiente nacida en 1918. La llegada del régimen soviético fue recibida con resignación por el agotado pueblo armenio, que se encontraba amenazado por los turcos y las fuerzas bolcheviques.
Antecedentes y contexto histórico
La situación de Armenia en 1920 era precaria, con un tratado firmado con Turquía en agosto y el fortalecimiento del movimiento kemalista que se oponía al desmembramiento del imperio. El país se encontraba entre el Ejército Rojo en el este y las amenazas turcas en el oeste.
También te puede interesar
ADN turco-azerí: el binomio de la armenofobia y la limpieza étnicaLa sovietización de Armenia
El 29 de noviembre de 1920, un movimiento sedicioso antigubernamental triunfó en Armenia, seguido por la firma del acuerdo oficial de sovietización el 2 de diciembre. El nuevo gobierno soviético se instauró rápidamente, con la presencia de trotskistas armenios y miembros del partido comunista en posiciones de poder.
Repercusiones y consecuencias
Tras la llegada del régimen soviético, se iniciaron arrestos masivos, confiscaciones de bienes y una serie de medidas radicales que provocaron descontento en la población. A pesar de la promesa de autonomía para Karabaj y Nakhichevan, Turquía anexó este último territorio a Azerbaiyán.
Eventos posteriores y legado
En los años siguientes, Armenia se vio envuelta en conflictos territoriales y decisiones polémicas, como la reforma de la ortografía armenia y la repatriación de armenios de la diáspora. Figuras destacadas de la sociedad armenia fueron perseguidas o exiliadas durante el período soviético, marcando un oscuro capítulo en la historia del país.
También te puede interesar
32 años del terremoto de Spitak: Un recuerdo que no se olvida
